EL REGALO DE LA VIDA


Hola, Soy una de ustedes, una  MAMÁ:  Me complace entregarles mi experiencia y conocimiento, tengo tres hijos  pasando por la adolescencia y soy una  mamá enchapada a la antigua, aunque en ocasiones ni tanto, bueno hay que bajar al nivel de Ellos, nuestros hijos;  ya que para los niños, es  casi imposible subir.   Lo que siempre he oído es que a nadie se le enseña cómo ser padre y la verdad es que si hay quien nos enseña, DIOS,  pero igualmente nos caemos muchas veces con tanta facilidad, los pequeños nos creen lo máximo y a veces, ni nosotros lo creemos,  

PRIMER EMBARAZO: Fue todo un desafío, y algo tan  maravilloso que no cabía en mí, cada día era un asombro, la emoción me embargaba, y disfrute momento, el milagro de la vida, recuerdo el momento de su primera patadita, cuando tenía hipo, y no puedo dejar de lado cuando por primera vez vi su rostro y sobre todo cuando sentí el latido de su corazoncito; trae un sin fin de dudas y cuestiones que surgen en te piensas  y que muchas veces afecta a los demás,  hay  quienes dicen que son verdades y quienes nunca las tuvieron:

LOS ANTOJOS: este,  si es tema, tuve antojo  de aceitunas en mi primer embarazo, pero eso es bonito si te pueden regalonear y hacerte sentir querida y de verdad yo sentía y hasta saboreaba las aceitunas, se me hacía agua la boca. Era como si mi bebito dentro de mí, se estuviese saboreando y no sé, qué le pasara si yo no comía  aceitunas, y cuando en la nochecita, se te antojaba, uy!, que fatiga me daba. Con el segundo de limones, y con el tercero todo tipo de fruta y sobretodo sandía. 

Como estuve  tranquila durante los meses,  aunque un poco preocupada cuando ya faltaban días para el gran día, y ansiosa para ver por fin a mi bebé, sentirlo,  olerlo, uf, y a quién se parecerá  al papá, o a mí,  igual quizá se parezca a ambos, ahí es todo un recorrido que por la abuelita que por el abuelito  o  la tía o el tío?,

El final se verá cuando nazca, y como se dice llegó el momento…

Esa noche como ya un par de semanas, una no encuentra como dormir, que si para este lado, no para el otro, no que se está moviendo, que dejo de hacerlo, es que una ya casi, ni duerme o solo a ratitos, Ahora; Sentada prácticamente, en fin; gajes del oficio, y…  cuando  la  vecina  te  dice: “aprovecha de dormir ahora, que después se te va a hacer difícil”, y tú te ríes con esa risita como diciendo:   ni  puedo  ahora,  tampoco…Mi  esposo  roncaba,  zzzzz.     Por mi parte;  miraba tv, recostada queriendo, más aun necesitando dormir, cuando ya estaba por la y griega a punto de la zzzzzz. Siento un líquido calientito que recorre mis piernas, me senté, asustada desperté a mi esposo y le dije: “Enciende la luz, algo pasó y más de veinte películas cruzaron por mi cabeza, no sentía dolor pero  me aterraba pensar que fuera sangre, es más pensar que tendría a mi bebé a mi primer bebé en mi casa, con mi esposo y habiendo dejado todo listo en el hospital a fin de que me atendieran al bebé y a mí de lujo, no era justo además mi respetado esposo, no tenía ni la más mínima idea, bueno…

Encendió la luz, y que era lo que nunca pensé, pues me vi mojada casi del todo y lo que atine fue ir al baño, y me senté en pc, pensando que por la presión del bebé me había orinado, pues  una vecina que nos había dado su teléfono por cualquier emergencia  y a la que mi esposo asombrado llamo, se reía diciendo a ya viene... ¿Cómo?, dije, entonces me tranquilizo diciendo que era líquido amniótico y que luego botaría el botón, que una vez sucedido esto me fuera tranquilamente al hospital, yo súper nerviosa y preocupada, pues significaba que era un parto seco, lo cual sería aún más doloroso, pero eso no me preocupaba tanto como saber si el bebé, estaría bien ahí dentro sin ese líquido.

LLEGO AL HOSPITAL: Las enfermeras, súper lay, como si estuvieran acostumbradas y si lo estaban, pero yo no, me preparan con todo y todo, y no veía al médico, entre tanto había estado con un leve dolorcillo que yo diría de cuando una comida te cae mal, dije entre mí: “si estos son los dolores de parto, que alharacas las mujeres”.  Pero con todo el cambió que para allá, que para acá que depilado,  que la muda del bebé, entre otras, me puse más  nerviosa y el Doctor no aparecía, hasta que pregunte donde está  el doctor, me dijeron:” él, no ha llegado”, esas palabras, fueron para mí, como un balde de agua fría, había confiado la vida de mi niñito a un médico que no estaba ni allí, pero entonces comenzó.

LAS CONTRACCIONES: Cada vez se hacían más fuertes,   una tras otra:  las  puntas, el dolor, hay que dolor, y la murmuración de ellas de las enfermeras, “que está a diez, y los dolores cada veinte, y entonces no aguante más e hice la pregunta y Srta. Quien me va atender: “el Doctor, pero si él no está le dije, “tranquila Sra. El  Doctor la va a atender y si él, no está, quien este de turno, le dije pero ese Doctor que me atendió en todo el parto, no va a venir, me dijeron:” Sí;  viene, lo que pasa, es que pidió, que le avisáramos cuando tuviera 2 de dilatación y que los dolores estuvieran cada 5 minutos, Cuando eso ocurrió, ya no me quedaban ni las ganas de preguntar, solo me encomendé al altísimo. Entre tanto, llego el doctor, me vio, suspire profundo y me dijo: “Tranquila chiquilla, tu bebé estará acá para eso de la 1 de la tarde del otro día”, mi esposo y yo nos miramos y nos dijimos CON LA MIRADA;  sin palabras: ”está loco, he tratado aguantar los más terribles dolores ya casi que me desmayo y seguro que estaré todavía en trabajo de parto hasta la  1, bueno me relaje que por lo menos el Doctor estaba allí, Pero de nuevo una contracción y que contracción, no hallaba si pararme o sentarme acostarme o levantarme ir al baño o no, y  le colocaron un delantal a mi esposo y le hicieron lavarse las manos y brazos hasta el codo, y me prepararon para pasarme a camilla de parto, los dolores ya no eran soportables entonces, me dieron la posibilidad de alivio con la Epidural, tuve que ponerme súper doblada, y la inyección va a la columna, ni siquiera me dolió, como sería el dolor, y no había visto la aguja del porte de un brazo, de niño, de diez años. Luego de un par de horas se me alivio el dolor pero no se me paso.

Y que creen?, el bebé nació a la hora indicada por el médico, sano y lindo, mi primer hijito, y quien gracias a mi Dios sin ningún problema,

Y Mamita Todo lo que pasé, de molestias y dolores, no fue nada, absolutamente nada, nada en comparación con ver a mi pequeñito, con vida y sanito, una parte tan tuya y especial, cuando en ello  estuvo tu espera con Amor.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

SOPAIPILLAS RICAS CON ZAPALLO